Salvado gracias a su Blackberry
David Fitzherbert, corredor de bolsa de Londres se encontraba esquiando en el glaciar suizo Matterhorn junto con un guía experto, pero accidentalmente se rompió un puente de hielo bajo sus pies.
Sin tener tiempo suficiente para reacción David cayó al vacío entre dos paredes de hielo golpeándose fuertemente la cara y las piernas, y cuando se creyó muerto, la fortuna o la buena suerte de llevar su Blackberry en el bolsillo del pecho de su chaqueta, hizo que se detuviera de repente.
Había quedado atrapado entre el hielo justo por el grosor de apenas 2cm de su teléfono móvil.
La caída total habría sido mortal, unos 210 metros de desnivel, pero se detuvo a los 30 metros. En no muy buen estado pero suficiente para no perder la consciencia pudo esperar colgado durante dos horas para que los servicios de rescate llegaran hasta él haciendo un agujero en el hielo. No lo podían creer pero el móvil le salvo la vida y no por su capacidad de hacer una llamada de emergencia, sino por su diminuto tamaño, pero justo el que necesitó en ese momento.
Trasladado al hospital de Berna los médicos diagnosticaron que se había roto la mandíbula y tenía heridas en el rostro y el pecho además de una grave hipotermia, pero en diez días estuvo recuperado y volvió a casa.
El dispositivo móvil en cuestión demostró ser una herramienta excepcional, pues además de salvarle la vida y estar en condiciones extremas durante unas horas fue el que el mismo esquiador usó para avisar a su mujer de lo ocurrido.
Sorprendente, sin duda!! :-)






