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Conducción invernal: cadenas

En todos nuestros desplazamientos a las estaciones de nieve las cadenas de nieve constituyen un elemento de seguridad imprescindible en el automóvil. Ante una intensa nevada o con presencia de placas de hielo en la calzada, tan sólo existen dos fórmulas para garantizar la seguridad del automóvil: unos neumáticos M+S (Mud+Snow, es decir, barro más nieve) susceptibles de poder incorporar clavos o unas cadenas de nieve. Como poca gente está dispuesta a cambiar los neumáticos “all weather” por unos específicamente de invierno, la solución más rápida, barata y lógica son las cadenas de nieve.

Para saber qué cadenas elegir es muy importante conocer sus principales características técnicas: la tracción que proporcionan, la calidad de fabricación, la facilidad de montaje y el precio.Existen diferentes tipos de cadenas de acero, como las de huella en escalera, en forma de "Y", las de rombo, rombo asimétrico, con o sin rompehielos, las de palas, las de malla, etc.

Básicamente, existen dos tipos de cadena de nieve: la "tradicional" de eslabones, y la de pala. La "tradicional" es una cadena formada por un número limitado de eslabones, que se coloca alrededor del neumático mediante diferentes sistemas para que éste disponga de la suficiente tracción La cadena de palas es un armazón de diferentes materiales de alta resistencia, al que se acoplan en la pala o zona que coincide con la banda de rodadura del neumático los eslabones de la cadena o los clavos para asegurar la tracción. Tiene la ventaja de una gran facilidad de montaje, pero ocupa mucho sitio en el maletero y su precio es casi 3 veces superior a las de rombo con aro interior flexible (gama alta + rompehielo).

Algunos vehículos no disponen de espacio suficiente en el interior del paso de rueda para la instalación de todo tipo de cadenas de nieve, por lo que habrá que recurrir a aquellas que se apliquen sólo desde el exterior del tipo de pala o malla, o un nuevo tipo de cadena "tradicional" cuyos eslabones fabricados en aceros de alta calidad tienen tan sólo 9 mm de grosor.

Si duda, lo que seguramente nos hará decantarnos por un tipo de cadena u outra es su facilidad de montaje. Existen básicamente dos sistemas: el modelo antiguo y el moderno. El modelo antiguo es aquel en el que la cadena se sitúa en el suelo frente al vehículo, que debe ser movido hasta situarse encima, momento en el que se engancha la cadena, primero por dentro y después por fuera. Es un sistema algo lento, sucio y requiere de algo más que cierta habilidad.

El sistema moderno es aquel en el que la cadena incorpora un aro interior flexible, que se engancha desde el exterior, antes de posicionarlo detrás de la rueda, procediéndose después a cerrar las dos semi-partes exteriores. Es más rápido y fácil, pero requiere un ensayo o entrenamiento previo en condiciones normales para aprender los pasos y las partes de la cadena.

Además, existe otro tipo de cadenas de montaje ultrarrápido, las denominadas de pala que mencionábamos anteriormente, pero que requieren de un pre-montaje en los tornillos de rueda (en los que queda alojada la pieza durante todo el invierno). Sin embargo, una vez realizado éste, el montaje final es rápido, limpio y no hay que poner las manos en el interior de las ruedas.

Las cadenas, en vehículos de tracción a un solo eje deben ponerse siempre en las ruedas motrices. Si deseamos poner cadenas a un vehículo de tracción total 4x4, lo más conveniente es ponerlas en el eje delantero, ya que son las que más tracción pierden y son las encargadas de cambiar de dirección, por lo que es aquí donde mayor adherencia debemos tener.